la centinela dormida

Monday, May 28, 2007

Estreses

Sí, lo comprendo, no tienes tiempo.
Es que la vida de hoy es un estrés, las horas son las que son y no llegan.
Claro que sí, comprendo que no tengas tiempo ni para preguntarme qué tal.
A propósito, hoy he recibido de ti (enviados desde tu agobiante trabajo, claro) 2 tandras, un mail de chistes, una noticia reenviada de un periódico, un calendario de boys y otro correo de fotos de paisajes.
Sí, es que lo comprendo, no tienes tiempo.

P.D. Por cierto, me olvidaba: el mail de la niña holandesa... ya la encontraron hace como cuatro años, está con sus padres.

Wednesday, April 11, 2007

Carta abierta a ti.

Querida amiga:
Leía tus palabras y en mí surgía un sentimiento de incredulidad unido al de una cierta nostalgia difícil de explicar.
Si me hubiera escrito otra persona... pero tú, siempre tan combativa. No te juzgo, yo no juzgo, es solo que no te entiendo.
Pensaba en tiempos pasados y me preguntaba dónde habían quedado los sueños, las ilusiones, las ganas de cambiar el mundo, de, invadidos por esa fuerza que da el creer en uno mismo y en sus ideas, luchar juntos por lo que creíamos. Lejos quedan aquellos tiempos. Nos erigíamos en defensores de todo y todos los que hay que defender, colaborábamos en mil y una cosa, por ayudar hasta juntábamos sellos para las misiones (vete tú a saber a dónde iban a parar!), escribíamos cartas al director de éste o de aquel periódico, para denunciar aquello que considerábamos abusos, suscribíamos cuales listas de acciones humanitarias, peticiones de justicia internacionales, nos presentaran. No se nos resistía ni amnistía internacional ni el WWF ni nada. Paladines de la igualdad y de la justicia, allí estábamos, luchando por un mundo mejor.
Sí, lo sé, con el tiempo se van gastando las energías, se relajan los ánimos, porque los cambios son pocos o porque no tenemos tiempo o por que nos aburguesamos o porque nos aletargamos o, simplemente, porque ya nos da igual.
Me sorprende esta conformidad, porque tú no eras así.
He de decirte que yo sigo adelante. Que lucho por tantas cosas, así, por amor al arte, como siempre, sin ánimo de nada más que de seguir trabajando por lo que creo y con la satisfacción de que otros como yo me apoyan, a pesar de que otros, mediocres, ponen siempre la zancadilla, también como siempre. Te digo también que sigo siendo solidaria, ayudando en proyectos que lo único que me aportan, y es enorme, es la satisfacción de saber que ese grano de arena que doy, sirve para que muchos estén mejor. Saco el tiempo de donde no existe, pero vale la pena. Lo sé, no te había hablado de estas cosas, pero es que no importa contarlas, lo que importa es hacerlas.
Sigo diciendo NO y sigo diciendo no me gusta y sigo diciendo que no estoy de acuerdo. Así es. Otro amigo me decía el otro día repecto a un tema: no, si a mí no me gusta, pero mejor me callo, porque es que si dices algo....! De él mismo he oído: ésos son temas muy complejos, difícil abordar.
Sigo pensando que hay que decir algo, que hay que abordar los temas complejos, porque será el único modo de que se resuelvan, y entonces se montará de nuevo la marimorena, se pondrá el grito en el cielo, y valdrá la pena porque las acciones y las palabras seguirán sirviendo para mover algo, para hacer presión , para denunciar, para discutir, en definitiva, para avanzar. Cada logro en este mundo ha surgido gracias a que una vez alguien se arriesgó.
Sigo pensando que es parte de mi libertad seguir opinando y seguir discrepando, como sigo pensando que no siempre la mayoría lleva razón.
Sí, en esta carta abierta así te lo digo. Nunca seré de esa masa informe y borrega que no se cuestiona. Tampoco de los que protestan en tertulias en casa en la protección de sus cuatro paredes y que luego en público ni alzan la voz ni dicen nada.
No aceptaré sumisa un mundo que no me conviene, donde los derechos se pisan a cada instante, donde el respeto es solo relativo, donde quien lleva a la guerra se pasea inmune, mientras un ladronzuelo está en la carcel, donde se masacra a determinadas minorías, donde se corrompe, se coacciona, se explota, se humilla, donde unos se ahogan en sus excesos y otros se mueren de hambre, donde no hay valor para decir stop, para decir basta.
El mundo lo cambiamos tú y yo y el otro y el otro, cada uno con nuestro gesto, estoy convencida. Te aprecio, querida amiga. Seguiremos en contacto, pero no me pidas que cambie.
Sigo siendo un topo, porque el día en que deje de ser rebelde, dejaré de ser yo.
Será como si alguien hubiera volado sobre el nido del cuco.
Un abrazo.
Judit

Thursday, March 08, 2007

En el día de la mujer (qué mujer?)

De nuevo la misma absurda fiesta, de nuevo la división, de nuevo el reconocimiento parcial, de nuevo esa sociedad hipócrita que no me gusta, empezando por nosotras mismas, las mujeres.
Ilusas. Nos dejaron sentar a la mesa y nos dieron el postre, y nos lo creímos, hasta nos han dado un día para nosotras!, bueno, solo para algunas.
Ya no somos la señora de, además no solo podemos estudiar y ser doctores, somos incluso doctoras o jefas. Qué logros! Nos han cambiado una letra, tenemos títulos en femenino.
Podemos votar, podemos hacer tantas cosas que en otro tiempo no podíamos. Somos autónomas, autosuficientes, decidimos sobre nuestro futuro, sobre nuestro cuerpo, sobre nuestras cosas. De qué quejarse?
No, realmente, no me ciegues con concesiones tú, hombre o mujer que seas, porque en mi interior yo veo y siento.
Y veo que en las universidades hay muchas mujeres trabajando y constato, lamentablemente, que a medida que subimos de nivel el número de mujeres desciende y desciende y desciende. Fíjense en el dato (2001):
"La Universidad española ocupa el cuarto lugar de los países de la Unión Europea en porcentaje de mujeres catedráticas, según el "Informe del grupo de Trabajo ETAN (European Technology Assessment Network) sobre las mujeres y la ciencia" elaborado para la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea. La Universidad española se sitúa en este puesto con el 13,2%, detrás de Finlandia (18,4), Portugal (17,0) y Francia (13,8).(...) Por detrás de España, en cuanto a la presencia de mujeres catedráticas en la Universidad, se encuentran las universidades de países como Italia (11,0), Reino Unido (8,5), Alemania (5,9) o los Países Bajos (5,0),. En el caso de profesoras titulares nuestras instituciones universitarias están igualmente situadas por delante de estos países (Italia, 27,0%; Reino Unido, 18,4%; Alemania, 11,3%; y Países Bajos 7,0%).¨"
En Suiza la cosa no va mejor. En el cantón de Berna, solamente el 4% de los miembros del consejo de dirección de empresas son mujeres (http://www.sta.be.ch/site/index/sta-startseite/gleichstellung/gleichstellung-erwerbsarbeit.htm).
Carrera o familia, familia o carrera. Y las mujeres que se baten entre los dos mundos, enfrentándose a ellos y ellas, y demostrando que es posible.
Mientras, otras mujeres (y éstas en parte) trabajan y trabajan, cada día, cada semana, cada hora, sin saber de fiestas ni sábados ni festivos. Para ellas hoy no es su día. Hoy es el día de la mujer trabajadora, pero no de ellas, porque ellas no trabajan. Qué tremendo! A dónde vamos!
En España, el anterior gobierno concedió una bonificación de 100 euros mensuales a las mujeres "trabajadoras" con hijos menores de tres años. Así a las mujeres "trabajadoras" se les reconoce y recompensa doblemente su trabajo.
Si al menos tuviéramos la decencia de llamarles asalariadas (pero eso queda mal, suena a tiempos pasados, huele aún a comunismo, lucha de clases....). Miren qué bien quedaría: Día de la mujer asalariada, más de uno se imaginaría a las mujeres manifestándose con un martillo y una hoz en la mano! Pero así, por lo menos, colocaríamos a este día en el lugar que le corresponde. NO, no es el día de la mujer en absoluto, tampoco es el día de la mujer trabajadora.
Lo será el día en que las amas de casa (y también los amos de casa, que los hay, aunque hoy no toque hablar de ellos) también cuenten, también cobren, también coticen, también tengan derecho a jubilarse y a tener una pensión decente. Entonces, por fin, habremos reconocido, empezando por nosotras mismas, las mujeres, que ellas también trabajan.
Yo celebraré el día en que pueda ser con toda tranquilidad profesional y ama de casa, cuando me den un empleo sin preguntarme si tengo pensado quedarme embarazada en los próximos años, cuando al decidir trabajar fuera y cuidar a mis hijos, no me critiquen ni los hombres ni las mujeres, cuando tenga que dejar de demostrar continuamente lo que ya se sabe que sé y puedo, porque mi currículum lo demuestra, cuando me paguen lo mismo que a un hombre (en Berna la media es de un 20% menos para las mujeres).
Amigas, que nos queda mucho camino, que nos tenemos que dejar de tantos estudios de género y ponernos las pilas, tenemos que ser solidarias, tenemos que apoyarnos y tenemos que hacerlo al lado de los hombres, que es con quien convivimos. Juntos tendremos que hablar, pensar, buscar soluciones y encontrar el equilibrio.
Yo hoy, en el que se supone que, a los ojos de la sociedad, es mi día, me permito pedir un deseo: que llegue un día en el que no tengamos que celebrar el 8 de marzo.
Entonces habremos logrado que hombres y mujeres seamos eso: ciudadanos con los mismos derechos, las mismas obligaciones, las mismas oportunidades. Y estoy segura de que todos, podríamos beneficiarnos de ello.

Sunday, December 17, 2006

Underwood Girls


Es el título de la poesía de Salinas y es la que os descubre el contenido de la misma.
Y esa timidez que os ha impedido poner vuestras propuestas en forma de comentario? No tengáis miedo en escribir vuestras ideas por raras que parezcan. A mi blog solo he invitado a la gente que quiero, así que será un buen punto de encuentro para y con mis amistades.
No habla Salinas de un piano, ni de los dientes ... como casi todo el mundo piensa al principio, sino de ellas, de las Underwood Girls, que tampoco son animadoras de un equipo de un deporte cualquiera.
Son.... y ahora lo veréis tan bien que diréis: está clarísimo... las teclas de una máquina de escribir, que tenía ese nombre. En la foto veis una de estas máquinas (no exactamente la de Salinas, porque tiene más teclas, pero también de la colección "Underwood".)
Es esa máquina que aparece en toda comisaria que se precie en una película de gansters.
La poesía de Salinas se hizo tan famosa que ahora, cuando busquéis en google "underwood girls", vais a dar siempre con el poeta y no con la máquina.
Así eran los poetas de la Generación del 27. Además de escribir al amor y a otros temas tradicionales o de usar las palabras para temas comprometidos, una de las novedades era que introducían temas antes impensables para la poesía, como los objetos de la vida cotidiana.
Venga, bajad un poquito con el cursor y volved a leer la poesía: redondas...blancas...trueno...rayo ...los dedos...la carta...las lanzas...ese, zeda, jota...
A que es estupenda?

Thursday, December 14, 2006

De mi querido Salinas

Es tan bonita y tan bien hecha, que la quiero compartir. A los que ya la conozcan, que la lean de nuevo, y a los que hoy la descubran, que la disfruten e, incluso, que jueguen al acertijo, sabéis de qué habla?

"Quietas, dormidas están,
las treinta, redondas, blancas.
Entre todas
sostienen el mundo.
Míralas, aquí en su sueño,
como nubes,
redondas, blancas, y dentro
destinos de trueno y rayo,
destinos de lluvia lenta,
de nieve, de viento, signos.
Despiértalas,
con contactos saltarines
de dedos rápidos, leves,
como a músicas antiguas.
Ellas suenan otra música:
fantasías de metal
valses duros, al dictado.
Que se alcen desde siglos
todas iguales, distintas
como las olas del mar
y una gran alma secreta.
Que se crean que es la carta,
la fórmula, como siempre.Tú alócate
bien los dedos, y las
raptas y las lanzas,
a las treinta, eternas ninfas
contra el gran mundo vacío,
blanco a blanco.
Por fin a la hazaña pura,
sin palabras, sin sentido,
ese, zeda, jota, i..."

Wednesday, December 13, 2006

Relato a partir de una imagen (2)


Cada vez que veo su sombrero, sus gafas, la pluma, vuelvo a pensar en él. Ahí están, encima de su mesa, como si no hubiera pasado nada, como si él siguiera estando aquí.Todavía lo puedo ver, mejor dicho, me lo puedo imaginar sentado en la blanca silla (era "su" silla), con la pluma en la mano, esa mano que escribía y escribía y escribía las bellas historias que le dictaba su cabeza. Bueno, si soy sincera, he de decir que verlo, lo que se dice verlo ... de cerca ... nunca lo vi. Mi abuelo siempre quería estar solo, nadie podía molestarle, cuando se ponía a trabajar en sus novelas.
Con la curiosidad de mi edad, a veces, me acercaba sigilosamente a la puerta, la entreabría con sumo cuidado, para observarlo. Estaba impresionada, fascinada (no todos los niños tienen un abuelo escritor). Pero, cuando al levantar la vista me descubría, coléricamente se acercaba a mí diciéndome: "Pequeña pulga, ¿ya estás de nuevo aquí? ¿Cuántas veces he de repetirte que a un genio no se le molesta mientras trabaja? ¡Podría perder mi inspiración!"
En aquel entonces no comprendía su irritación: genio e inspiración eran palabras complicadas para mí. Permanecía quieta junto a la puerta, tranquila, sin decir nada, sin hacer nada. Entonces, él dejaba su silla, cogía su sombrero y se dirigía pomposamente hacia mí diciendo: "Dado que las musas se han asustado y me han abandonado y dado que, para concluir, no podré seguir escribiendo... ¿por qué no dejamos descansar a Rebeca y a Gustavo? Mañana , los primeros rayos de sol despertarán a las musas y ellas me traerán tantas ideas, que la pluma terminará la historia de los dos enamorados con la rapidez de un rayo."
Entonces me tomaba de la mano, me ponía mi chaqueta y añadía: "Mi pequeña princesa, ¿podría, por favor, rogarle que me acompañe a dar un paseo" ? y se inclinaba cortésmente hacia mí. "Será un honor", le respondía yo, con la misma ceremonia.
Era un verdadero caballero y yo aprendí de él todo lo que pude: las bellas palabras y los buenos modales, el amor por la música y la lectura. Él conocía los pájaros, las estrellas y los vientos, las flores y las montañas. Él conocía todo y todos lo conocían a él.
Una noche, la pluma decidió que ya no quería escribir más. Desde esa noche de verano, brilla una estrella más en el cielo.
Ahora ya soy vieja, pero nunca he podido olvidarle. He seguido sus pasos y él se convirtió en mi musa. Me siento en una mesa, al lado de su mesa, en una silla blanca, "su" silla. Y siempre dejo la puerta medio abierta con la esperanza de que mi pequeña nieta sea tan curiosa como yo lo fui y venga despacio y me observe.
Entonces le diré: "Mi pequeña princesa, ¿podría, por favor, rogarle que me acompañe a dar un paseo?"

Tuesday, December 12, 2006

Todavía...

Sí, todavía una cosita, porque de repente la radio, infalible y fiel compañera, siempre viva, siempre presente, siempre fuente de sorpresas, siempre amiga, me regala Time after time (Cyndi Lauper). Entonces la centinela siente como un escalofrío, siente, sueña, piensa. Nunca me cansaré de escuchar esa preciosa canción, la seguiré oyendo siempre, sí, Time after time.
http://www.youtube.com/watch?v=lzp0FedCz-c

Relato a partir de una imagen (1)



Londres, 25 de noviembre, medianoche. Nadie en la calle, ni un ruido, ni una voz. Las últimas farolas de la ciudad ya se habían apagado. En la fría y oscura noche, solo las luces del bar de Benny mostraban que no toda la ciudad dormía.
Los dos últimos clientes apuran sus vasos.
John en la barra, acompañado de una pelirroja "muñeca". Tras una fiesta, por tarde que fuera, se hacía obligatorio un último trago junto a Benny. Era un camarero afable y un paciente amigo: nunca tenía prisa y siempre encontraba un instante para intercambiar un par de palabras.
Pero en esa noche, algo flotaba en el aire del elegante café, se avecinaba un crimen.
Ya hacía demasiado tiempo que Benny soportaba la tiranía de la Señora Phillies: hora a hora trabajaba por un miserable sueldo, nunca una palabra de agradecimiento, nunca un detalle, nunca una palabra amable.
Tampoco John parecía poder soportar por más tiempo a la vieja. Se había casado con ella cinco años atrás. Entonces era un dama distinguida y con un cierto atractivo. Pero el interés del joven hombre nada tenía que ver con la belleza ni con los sentimientos: Agata Philies había heredado de su difunto esposo un nada desdeñable capital.
Ahora, John estaba enamorado. Su "muñeca", como él le llamaba, una bella mujer llamada Sara, empezaba a estar harta de la situación. No aguantaba más y su ultimátum era claro: o ella o la otra. Una sobraba.
El plan era perfecto. La preparación había durado meses. Cada detalle estaba medido con la máxima precisión.
Pero no habían contado con un incómodo e inesperado invitado. No podían imaginarse que el hombre sentado en la barra, el hombre que parecía borracho, el hombre que ya no podía con su última cerveza, que no decía nada, que no miraba a nadie, era el comisario Pely.
(continuará)....

Sobre la imagen de Hopper: http://www.artchive.com/artchive/H/hopper/nighthwk.jpg.html

Malditos

No pude ocultar mi satisfacción, lo confieso. Leer aquella noticia fue una alegría, a pesar de que yo no soy de allí ni lo he sufrido. Rápidamente cogí el móvil, mandé un mensaje: Ha muerto Pinochet, qué bien!
Y es que no soy de allí, pero soy de un lugar en el que otro, como él, ha hecho que un país sufra, que su gente sufra, que no se pueda pensar, que no se pueda expresar, que no se pueda opinar, que no se pueda ni pasear con libertad, que no haya derecho a la discrepancia, que un poeta sea un peligro, que un filósofo merezca la cárcel, que ... tantas miserias, tantas injusticias, tanto sufrimiento, tanto daño... son heridas abiertas que no damos cerrado.
Malditos dictadores, sí, malditos, aunque haya quien los llore.
Maldita hasta la manera en que mueren, sin haber sido juzgados, sin haber pedido perdón, sin haber sentido en sí mismos ni una mínima parte del mal que han hecho.
En estos casos se me antoja que quizás sí haya algo más allá, que haya una justicia que aquí no hubo.
Por el momento, la dura realidad me muestra que otra vez el maldito se ha escapado, ha hecho una última ofensa, se ha reído de todos. Pero me queda la tranquilidad, como a otros muchos, de que, por fin, ha muerto.
A todos los desaparecidos, a todos los ejecutados, a todos los que les lloran y recuerdan, mi más profundo respeto.